¿VIENTO O CÁNCER?


Siendo un día normal, Margarita se levanta temprano (4:45 a.m.) para despachar a su esposo al trabajo y en seguida a su hijo a estudiar. El jueves, estuvo realizando las tareas de la casa como lo hace normalmente todos los días con la excepción que ese día no estaba bien de salud para realizar todas sus tareas.

Margarita (mi madre) es ama de casa como muchas otras madres de Medellín, trabaja arduamente todos los días para que nosotros nos acomodemos en un lugar limpio y agradable, además ella hace que la relación en la familia nunca desmejore ni tenga problemas. Ella podría ser simplemente una ama de casa -hago mis tareas básicas y el resto del día miro TV novelas- sin embargo, mi madre está convencida de que su papel debe ser la de una dinamizadora, el de una facilitadora de procesos. El aprendizaje no se logra solo con asistir a clase a una institución cualquiera, sino con el amor propio, la actitud y las ganas de tener un futuro mejor.

Mientras hacía un debido proceso al levantarme, mi madre le contaba a mi papá que no se sentía muy bien de un brazo, yo escuchaba atentamente. Nos cuenta que el brazo lo tenía con un leve cosquilleo y sentía dolor al moverlo bruscamente y además sentía un dolor muy fuerte en la espalda. Mas tarde trataría de pedir una cita con un médico distinguido por la familia.

A mi madre la conocen prácticamente en todas partes porque se ha convertido en una maestra para los niños y jóvenes que asisten normalmente a la escuela, ya que varios poseen falencias y ella trata de mejorarlas y convertirlas en una fortaleza para un mejor desarrollo personal y grupal en la institución.

Cuando regreso de estudiar siempre encuentro alrededor de 4 a 6 niños en mi casa, haciendo trabajos con ella; se pone de pie, me pregunta como me fue y de inmediato me invita a que me siente para almorzar.

Éste es el protocolo normal que se realiza todos los días.

Dos días después que nos contó como sentía el brazo y la espalda, comento que el brazo había vuelto a la normalidad pero que la espalda le dolía mucho, como si tuviera un “viento”.

Trataba de pedir una cita pero primero que todo debía tener la “autoliquidación” que le entregan a mi papá en la empresa para poder asistir a la cita.

Pasamos varios días presionando a la empresa para que enviara la autoliquidación y así poder pedir la cita para la revisión de mi madre. Fue totalmente inútil, ya que pasados prácticamente quince días el papel no aparecía y mi madre sentía un dolor mas intenso en la espalda. A los 23 días aproximadamente hicieron llegar el papel a la casa, de inmediato se pidió la cita para una revisión y para que le mandaran algún medicamento que le quitara o por lo menos disminuyera el dolor. La cita no se pudo conseguir con el médico que normalmente la revisaba.

En el transcurso de los días antes de la cita el dolor aumentaba en la zona afectada (el brazo y la espalda), los que haceres del hogar se convertían en una pesadilla a la hora de realizarlos. El dolor impedía que las tareas básicas de un hogar se convirtieran en la actividad más compleja de ejecutar, y además, no podía concentrarse totalmente en las actividades que realizaba con los niños y jóvenes que asistían para que ella les ayudara con sus trabajos.

El día de la cita madrugo, nos despacho y de inmediato se organizo para asistir a la cita a las ocho de la mañana. El doctor llego a las 8:40 a.m. y solo dijo que había un trancón en la vía y el celular se le había quedado en casa, por eso no pudo avisar.

Hizo pasar a mi madre al consultorio y prosiguió a revisarla. Después de 30 minutos de estar dentro del consultorio ambos salieron y se despidieron, mi madre le dio las gracias y después salio a comprar los medicamentos que el doctor había recetado (acetaminofen, dolex y que eso era un mal movimiento, algo normal). Después de mi madre salir seguían tres pacientes mas, -ya vengo voy a desayunar, en un momento regreso- el doctor llego una hora después.

Mi madre seguía con el mismo dolor, lo que él había recetado no servia para absolutamente nada. Cada día el dolor aumentaba y no encontrábamos forma de por lo menos calmarlo. Se pidió una nueva cita en la clínica “león XIII” para que la revisaran de nuevo y le recetaran algo que le sirviera de verdad. A los cinco días asistió a la cita médica, el doctor de esta ocasión era peor aun que el anterior. Después de revisarla en menos de 10 minutos, le dijo que era un dolor normal, no le receto ningún medicamento, le dijo que hiciera bebidas con cáscaras de mandarina y manzana, que eso le ayudaba a mejorar y que si no notaba alguna mejoría que tomara dolex y pidiera otra cita.

Mi madre de inmediato pidió otra cita pero que no fuera con ese doctor, hizo dos notas antes de salir, una la entrego a la secretaria del doctor y otra la dejo en el buzón de sugerencias. Hablaba sobre la incompetencia y poca pedagogía del doctor.

El dolor seguía su camino y cada vez era más intenso, mi madre no dormía y nosotros tampoco, la impotencia de no poder hacer nada ante el dolor nos mantenía preocupados por la situación que se vivía en ese momento. Era más fuerte cada día hasta que fue perdiendo la movilidad, estabilidad, no sentía las piernas y nos preocupábamos mucho mas de lo normal. Mi padre y una tía hacían trámites complicados y filas infinitas para pedir una cita médica urgente. (Años atrás habían establecido una tutela para operación de columna de mi madre, lleva dos operaciones de columna.) En cuanto a los trámites se hicieron un poco más fáciles por la cuestión de la tutela ganada.

Después de un duro trabajo, madrugadas, filas eternas, peleas, hambre etc. Se logro el objetivo de hacer ver a mi madre de un especialista.

-No es un viento señora, ni un golpe-

¿Entonces de que es el dolor doctor?

-usted tiene un tumor en la médula-

Frente a esta respuesta se nos derrumbo el mundo entero y fue difícil reponernos de la noticia, desde este momento mi madre fue hospitalizada 51 días en varias clínicas y hospitales de la ciudad, al lado de ella, mi padre quien la estuvo acompañando personalmente durante todo el proceso. El pensar que mi madre podría ausentarse no un día ni tampoco dos, sino una vida entera, me hizo rebajar el nivel académico en la institución en la que me encontraba y aparte de eso mi moral estaba más inestable. Todos siempre pensamos que era solo un tumor en la médula. Después de un seguimiento riguroso y extenso, encontraron el verdadero problema de la parálisis en las piernas y el dolor de espalda de mi madre, CÁNCER EN LA MÉDULA. La información quedo solamente entre el doctor y mi madre, aunque los médicos decían que ella no volvería a caminar, había un posibilidad del 70% que no quedaba bien si se arriesgaba a la operación. Siempre tuvo la esperanza de hacerlo y volver a tener una vida sin dependencias y normal como cualquier otra.

El doctor que la revisaba le decía lo mismo cada ocho días, además decía que eso no se curaba

-en ocho días la operamos-

Debido a este problema mi padre se quejo en la administración y en los siguientes días lo sustituyeron. El nuevo doctor la reviso y de inmediato le dijo que programaría la operación para el día siguiente.

Fecha: Septiembre 26 de 2005

Hora: 2:00 p.m.

A esa hora inicio la cirugía, y termino a las 7:00 p.m.

La recuperación tardará más o menos 2 años o mas, a los 2 meses apenas estará moviendo los dedos de los pies, -dijo el médico- Pues totalmente falso, porque al mes y quince días, en mi cumpleaños dio los primeros pasos y en este momento no recae ni se rendirá contra esta dura vida.

En estos momentos, Abril 5 de 2008 se encuentra en control riguroso que empezó cada dos meses y ahora va cada seis meses debido a la buena y satisfactoria recuperación.

“Los milagros existen”

“Pa’ atrás ni para coger impulso”

Frases dichas por Margarita (mi madre)

(LINFOMA DE NO HODKING)

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Publicado el 5 abril, 2008 en Salud. Añade a favoritos el enlace permanente. 10 comentarios.

  1. Que bien narras este calvario absurdo que uno encuentra con tanta frecuencia en trabajadores de la salud y en un sistema que en lugar de estar diseñado para ayudar en lo más crucial de nuestras vidas que es la salud, descuida los pacientes y parece condenarlos a lo peor.

  2. No voy a hablarte de todo lo que tuvieron que pasar vos y tu familia, especialmente tu mamá que fue la que sufrió más porque ella era la que tenía en juego su vida, lo que si quiero hablar es de la desigualdad que existe en el mundo en todos los órdenes de la vida, la desigualdad que va unida a la injusticia y a la frustración…que puedo decirte más que primero espero que todo salga bien para ella y que ojalá estas cosas no sucedieran, ojalá cada uno de nosotros se diera cuenta que algún día debería acabar y poder darnos la posibilidad todos de ser mejores personas, seres humanos íntegros no por partes.

    Te mando un beso y gracias por pasar por mi casa te espero siempre.

    Mía

  3. que triste realidad de algunos de los médicos en este país, que ni siquiera son capaces de revisar a un paciente y parece q se olvidaron del código hipocrático al que se adhirieron al graduarse.

    Espero que tu mamá esté mucho mejor, y que con fuerza y energía supere este episodio. Un abrazo.

  4. Lo más impresionante es que los doctores dijeron que tu mamá no iba a caminar de nuevo, pero cuando la vi pensé que estaba entrenando para un maraton. Se muestra que la fuerza de personas como ella no puede ser conquistada. Gracias por compartir la historia Xady. Y por favor, saludame a tu mamá y papá. Nos vemos en junio.

  5. En mis país (Madagascar) los doctores suelen hacer lo mismo para sonsacar dinero a los enfermos. Tu mamá tiene mucha fuerza y, sobre todo, suerte haber una familia como la tuya que se preocupa mucho para ella.
    Una heroina para todos en el mundo!

  6. Xady, traduje este artículo para el blog de HiperBarrio, me pareció que más personas deberían conocer esta historia y la fortaleza de tu mamá y tu familia. Un abrazo!.

    http://rising.globalvoicesonline.org/hiper-barrio/2008/04/11/air-or-cancer/

  7. Quedé asombrada, aunque suene a frase de cajón… tu mamá tiene más vitalidad que todos nosotros juntos…

    Lo único que quiero agregar es que de todo corazón espero que apliques la frase de tu mamá a tu propia vida y luches por tus ideales SIEMPRE, un abrazo.

  8. ahhhh que belleza, debo admitir primero que todo una cosa, yo no creo en dios, dudo de su existencia, pero en casos asi es que uno se pregunta como es posible que una persona con una enfermedad tan grave pueda recuperarse tanto, hay cosas que ocurren que son muy asombrosas, xady, esta historia es hermosa, es bastante triste lo irresponsables que pueden ser algunos medicos, estoy de acuerdo con los otros comentarios, pero tal vez eso tambien cambie algun dia…, por el momento te mando un abrazo y mil felicitaciones para tu madre que es un ejemplo de vida.

  1. Pingback: HiperBarrio » Blog Archive » Air or Cancer?

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