Hace varios días me contaba un familiar de que en La Loma se hablaba mucho de brujas, duendes y cosas así por el estilo. Conversando y conversando me contaba que….

  • Mi horario de ingreso a trabajar en ese entonces era aproximadamente a las 6:30 a.m. pero como nosotros vivimos en una vereda hay que salir con una o dos horas de anticipación para llegar justo a tiempo a laborar.

Solo tenía 18 años cumplidos.

Un día cualquiera salí a las 4:30 a.m. de mi casa y llegando a la esquina sentía que alguien estaba rezando en voz alta. Como por mi casa son tan católicos no me extraño para nada de que de pronto fueran las vecinas con sus costumbres, así que proseguí y no preste mucha importancia al caso.

Al día siguiente pasaba por el mismo lugar a la misma hora del día anterior y los rezos se escuchaban muchísimo mas fuerte, como si estuvieran a mis espaldas… miraba para todos lados y no había absolutamente nadie, las lámparas de petróleo se encontraban apagadas, no había ninguna luz, nada, absolutamente nada a mi lado, a mis espaldas y en frente solo se hallaba la oscuridad….empezaba a preocuparme.

La misma historia se repitió toda la semana y empezaba a pensar que alguien estaba jugando con migo o porque no, alguien me estaba haciendo brujería.

A la semana siguiente ya salía a trabajar junto con una hermana que habían cambiado de turno. Al llegar a la esquina ya no rezaban pero si sentíamos unos pasos, conversaciones y risas atrás de nosotros. Ninguno de los dos nos atrevíamos a mirar hacía atrás y aumentábamos la velocidad en nuestros pasos para librarnos rápido de esa preocupación.

La preocupación aumentaba semana tras semana, una semana eran rezos, otra eran murmullos y risas, a la siguiente movían los arbustos o simplemente silbaban y no había nadie.

Pero de repente, de un momento a otro todo acabo….

Recuerdo que un jueves salí a encontrar a mi mamá que llegaba de trabajar mas o menos a las 10 u 11 de la noche, llegando a la esquina ya no me preocupaba porque hacía varias semanas no ocurrían los hechos anteriormente contados, ya no estaban espantando. Después de la esquina había dado aproximadamente 5 pasos cuando sentí a alguien que me dijo al oído “NO ME DESCUBRIBRAS… NO TE LIBRARAS DE MI” asustado corrí y corrí hasta que alcance a ver a mi mamá y con los nervios de punta le conté todo lo que nos había pasado desde ese entonces.

¡¡Mamá me arreglas el desayuno por favor!!

Mijo te diste cuenta que anoche encontraron muerto al hijo de doña Estela, Jhon Jairo el mayor, lo encontraron muerto arriba en la esquina…….

Desde entonces no se escuchan ni murmullos, risas, rezos. Todo acabo.

Nota: los nombres que se utilizaron en la historia son ficticios, pero la historia es totalmente real. Y recuerden que entre el bien y el mal vivimos y por lo tanto “NO HAY NADA IMPOSIBLE”