- ¿Vamos a jugar a la cancha ahora en la tarde?
- Listo, consiga la gente y me llama para que juguemos un buen rato.
Jugar en la cancha significaba que cada uno de los familiares de quienes iban a recrearse subía con sombrillas y con los tarros de agua para ver el partido que se jugaba en el barrio, entre amigos pero siempre polémicos, divertidos y claro está con todo el respeto que cada uno merece.
Hace 8 días llamaron los muchachos:
- Entonces, a las 4 de la tarde porque el resto de la gente no puede más temprano.
- Listo, me arreglo y en un momentico subo para echarle aire a los balones.
Quince minutos más tarde me llama alguien y me dice, no salga de la casa porque esto se va a prender… y claro una fuente de confianza nunca falla. A los cinco minutos de haber recibido la llamada doy varios pasos para salir a la puerta y al frente de mi casa…. Sigue leyendo