MIEDO, ¿Al silencio? ó ¿A los duendes?

ODIO A LOS DUENDES…

El silencio...

En primer lugar debo reconocer que el silencio me encanta para inspirarme, estudiar, disfrutar de agradables instantes en los que puedo respirar tranquilidad y mucha paz, en verdad me agrada el silencio pero no como el silencio que sentí hace pocos minutos…
Hace poco caminaba hacia mi casa, vivo en un barrio llamado Pamplona. Hay determinados lugares en mi barrio que han marcado historia y han sido protagonistas de algunos hechos significativos para toda la comunidad que habita en ésta, recuerdos que la verdad son poco agradables para todos nosotros, esos hechos y esa historia pesan cada vez que pasa por esos lugares, te generan zozobra y mucho miedo, susto y muchos sentimientos poco gratos.

La verdad no es muy bueno y agradable pasar por determinados sectores de mi barrio y mucho menos después de las 10 de la noche, les contaré un poco acerca de éste y como se siente pasar por ahí a determinadas horas. Sigue leyendo

Los duendes – Visibles otra vez (III parte)

  • ¿Vamos a jugar a la cancha ahora en la tarde?
  • Listo, consiga la gente y me llama para que juguemos un buen rato.

Jugar en la cancha significaba que cada uno de los familiares de quienes iban a recrearse subía con sombrillas y con los tarros de agua para ver el partido que se jugaba en el barrio, entre amigos pero siempre polémicos, divertidos  y claro está con todo el respeto que cada uno merece.

Hace 8 días llamaron los muchachos:

  • Entonces, a las 4 de la tarde porque el resto de la gente no puede más temprano.
  • Listo, me arreglo y en un momentico subo para echarle aire a los balones.

Quince minutos más tarde me llama alguien y me dice, no salga de la casa porque esto se va a prender… y claro una fuente de confianza nunca falla. A los cinco minutos de haber recibido la llamada doy varios pasos para salir a la puerta y al frente de mi casa…. Sigue leyendo

Noche Extraña…

Noche de Niebla...

Wepa… wepa…wepa…

  • ¡Que me toquen un porro sabanero, que me toquen un porro es lo que quiero!
  • ¡A dormir juntitos, hay como antes!… wepa wepa—
  • ¿Que le pasa a lupita? No se…y.. ¿Qué es lo que quiere? Bailar…

Mejor dicho eso era solo baile, trago y un ambiente excelente para disfrutar de una noche maravillosa; y eso que éramos extraños…

Pues si, estábamos en una presentación con uno de los grupos musicales en donde interpreto el piano, estábamos tocando porros, gaitas y cumbias y una que otra salsita clásica. Pues en estos casos “como el marinero que en cada puerto deja un amor”, uno tiene la oportunidad de conocer a muchas personas y más que  todo del sexo opuesto al de uno.

Ese día tuve la oportunidad de conocer a una preciosa niña que la verdad me dejo impresionado, no solo por su belleza si no también por su inteligencia. Pero bueno es algo complicado seguir hablando de ella, porque no se nada más… tengo un numero telefónico y una invitación denegada…. Pero bueno así es la vida. (¡Que resignado cierto!)

Ese día terminamos nuestra presentación a eso de las 2:30 de la mañana, cada uno tomó un taxi y los que arrancan para la casa a descansar. El taxista y yo hablamos de los brotes de violencia que resurgían en cada sector de la ciudad.

  • Y… ¿Cómo esta la situación por La Loma?
  • ¡Ah súper bien!… es uno de los pocos lugares de Medellín que están calmados (Era un mentira piadosa para que Sigue leyendo