Existe un contraste impresionante en las festividades del fin de año, Diciembre.
Digamos que está el alto y el bajo, trataré de explicarlos.
Alto: Son aquellos que por cosas de la vida y el destino puede contar con el lujo de gastar y derrochar dinero de cualquier manera simplemente porque quieren y más adelante no se arrepentirán de todo lo que gastaron, teniendo así una aceptación social en su comunidad y en sus espacios, por ende generando mucho reconocimiento y dando de qué hablar para los amigos, vecinos y allegados.
Bajo: Son aquellos que por situaciones de la vida y el destino no pueden contar con el lujo de gastar si no de invertir para tratar de recuperar lo invertido, hoy en día no se puede gastar hay que tratar de generar una retribución a lo que se invirtió, no existe el qué dirán ni nada por el estilo, ya que solo se preocupan de tener el pan de cada día para su familia y lo necesario; no hay manera de gastar y derrochar el dinero.
Anoche escuchaba aquella canción que dice “Navidad de los pobres, que feliz navidad”
- ¿Será feliz navidad las de aquellas personas que pierden un ser querido por la guerra en un tiempo de celebración?
- ¿Será feliz navidad para aquellos que soportan el peso de las agresiones físicas y verbales por parte de un miembro de la familia?
- ¿Será feliz navidad para las personas que están desempleadas y no tienen absolutamente nada que darles a sus familias?
- ¿Será feliz navidad para quienes están en los hospitales, cárceles, secuestrados, casas de reposo, ancianatos y demás cosas? Sigue leyendo
