Me Espantaron…

miedo

Este fin de semana que pasó no tenía muchas ganas de salir, pero debido al trabajo y a lo que hago casi por obligación debía hacerlo y efectivamente lo hice.

El sábado tuve reuniones prácticamente todo el día ligando con las horas de la noche, me sentía cansado y además de eso con mucho sueño, solo quería dormir y descansar.

Llegue a mi casa, tuve el placer de disfrutar una rica y deliciosa cena –jajajaja- en este caso y perdonan lo paisa, disfruté de mí “Comida” cuando terminé y  me dirigía a la habitación sonó el teléfono:

Noche Extraña…

Noche de Niebla...

Wepa… wepa…wepa…

  • ¡Que me toquen un porro sabanero, que me toquen un porro es lo que quiero!
  • ¡A dormir juntitos, hay como antes!… wepa wepa—
  • ¿Que le pasa a lupita? No se…y.. ¿Qué es lo que quiere? Bailar…

Mejor dicho eso era solo baile, trago y un ambiente excelente para disfrutar de una noche maravillosa; y eso que éramos extraños…

Pues si, estábamos en una presentación con uno de los grupos musicales en donde interpreto el piano, estábamos tocando porros, gaitas y cumbias y una que otra salsita clásica. Pues en estos casos “como el marinero que en cada puerto deja un amor”, uno tiene la oportunidad de conocer a muchas personas y más que  todo del sexo opuesto al de uno.

Ese día tuve la oportunidad de conocer a una preciosa niña que la verdad me dejo impresionado, no solo por su belleza si no también por su inteligencia. Pero bueno es algo complicado seguir hablando de ella, porque no se nada más… tengo un numero telefónico y una invitación denegada…. Pero bueno así es la vida. (¡Que resignado cierto!)

Ese día terminamos nuestra presentación a eso de las 2:30 de la mañana, cada uno tomó un taxi y los que arrancan para la casa a descansar. El taxista y yo hablamos de los brotes de violencia que resurgían en cada sector de la ciudad.

  • Y… ¿Cómo esta la situación por La Loma?
  • ¡Ah súper bien!… es uno de los pocos lugares de Medellín que están calmados (Era un mentira piadosa para que Sigue leyendo